PRESENTACIÓN

Resumen

 

La población hispana que mantuvo sus creencias religiosas cristianas en al-Andalus logró conformar una población sometida bajo protección en términos jurídicos por la administración islámica desde el mismo instante de la llegada de los contingentes árabo-bereberes en el solar peninsular. Esta sociedad cristiana que configuraba una parte de la de la población dhimmí, junto con la población judía, son los comúnmente conocidos por la historiografía española como ‘mozárabes’ (mustaʻrib/mustaʻrab). Las comunidades cristianas tuvieron una vida prolongada en la historia de al-Andalus y prosperaron en alquerías rurales y en zonas urbanas, desarrollando las actividades económicas a las que estaban dedicados tradicionalmente durante el periodo visigodo anterior. Sectores varios de la población hispana se convirtieron al islam, como los conocidos muladíes, que no perdieron totalmente su relación con la cultura, tradiciones y festividades cristianas dominantes en el territorio peninsular. En este mosaico cultural andalusí, compuesto originariamente por estas poblaciones hispanas y amazighes, bereberes recién convertidos al islam que poblaron la Hispania visigoda al mando de los cuadros militares árabes, dieron lugar a una nueva geografía humana y cultural en la península ibérica. En este medio cristiano, el mantenimiento del latín y de la edilicia eclesiástica fueron señas de identidad cultural principal de estas poblaciones, como también lo será su arabización progresiva, contribuyendo con ello al mestizaje cultural que caracterizó a la sociedad andalusí. Para el gran geógrafo árabe al-Idrīsī, estos dhimmíes de las mozarabías urbanas y rurales, muchas de ellas regentadas por monasterios, representaban un al-Andalus tradicional que en el siglo XII estaba en vísperas de desaparición.
El poblado monacal visigodo de Scipionis, sito en Regla de Chipiona, regentado por el monasterio Nono de San Fructuoso, capituló ante la administración árabe bajo el pacto de protección de la dhimma. Se trataba de una alquería rural cristiana andalusí, una mozarabía monacal que con la arabización toponímica tomó por primera vez el nombre de Chipiona. Los Seminarios Reglenses nos brindan, por todo ello, la posibilidad de adentrarnos en la rica sociedad de al Andalus, reuniendo para ello una docena de conferencias, organizadas en cinco sesiones académicas, con las que ilustrar esa riqueza histórica medieval de la península ibérica, y de la ciudad de Chipiona en particular. Por más que este seminario reglense de 2026 está llamado a conmemorar un evento superior en nuestra memoria histórica, acontecimiento que forma también parte de esa pérdida de al-Andalus que vaticinará el gran geógrafo que fuera al-Idrīsī, pérdida de la que la mozarabía de Chipiona fue también testigo. Este año de 1126 celebra la efeméride del 900 aniversario del destierro de los cristianos de al-Andalus, llevada a efecto en el mes de ramadán de 1126, durante el emirato almorávide de ʻAlī b. Yūsuf, en el contexto histórico de la conquista castellana de al-Andalus.

Summary

 

The Hispanic population that maintained its Christian beliefs in al-Andalus was under the legal protection of the Islamic administration from the very arrival of Arab-Berber contingents to the Iberian Peninsula. This Christian society, which made up a dhimmi population, together with the Jewish population, are commonly referred to by Spanish historiographers as the Mozarabes (mustaʻrib/mustaʻrab). The Christian communities had a long life in the history of al-Andalus and prospered in the rural estates landscape around urban areas, undertaking economic activities that they had traditionally pursued during the foregoing Visigoth period. Several sectors of the Hispanic population converted to Islam, such as the well-known Muladies, which did not completely lose their relation with the dominant Christian culture, traditions, and festivities of the Iberian Peninsula. Within this cultural mosaic of Andalusi, composed originally of these Hispanic and Amazigh populations, Berbers under recent conversion to Islam that populated Visigoth Hispania and that commanded Arab military units gave rise to a new human and cultural geography in the Iberian Peninsula.
In this Christian context, the maintenance of Latin and the ecclesiastic building were signs of the main cultural identity in these populations, as would be their progressive Arabization, contributing with this to the cultural amalgam that characterized the Andalusi society. For the great Arab geographer al-Idrīsī, these dhimmis of the urban and rural Mozarabes, many of them managed by monasteries, represented a traditional al-Andalus that in the 12 th century was on the verge of disappearing. The monastic Visigoth population of Scipionis, site in Regla de Chipiona, managed by the monastery Nono de San Fructuoso, surrendered to the Arab administration under the protection of the dhimma. This was a rural Christian estate of Andalusi, a monastic Mozarabe population which, with toponymic Arabization, for the first time took the
name Chipiona. For all the above, the Reglense Seminars offer us the possibility to delve into the rich society of the al-Andalus, bringing together a dozen conferences, organized into five academic sessions, with which to illustrate the medieval richness of the Iberian Peninsula in general and of the city of Chipiona in particular. As much as this Reglense Seminar of 2026 has been called to commemorate a prime event in our historic memory, it also forms part of this loss of al-Andalus presaged by the great geographer al-Idrīsī, a loss that the Mozarabe community of Chipiona also witnessed. This year of 1126 celebrates the 900 th anniversary of the expulsion of the Christians of al-Andalus, in the month of Ramadan of 1226, implemented during the Almoravid Emirate of ʻAlī b. Yūsuf, in the historical context of the Spanish conquest of al-Andalus.