Esta nave subterránea ha sido otro legado arquitectónico antiguo del monasterio reglense que la historia tradicional asignaba a los orígenes castellanos del convento, como la “bodega del castillo del fundador” leonés, construida como obra nueva castellana del siglo XIV. Sin embargo, esta planta de sótano lo es de la crujía de la nave superior o planta baja de la iglesia visigoda, con uno de sus muros de carga siendo el paramento del Ajimez Salvado, debajo del cual el respiradero de la cripta se abre al exterior tanto del actual como de su primigenio patio claustral. Se trata de la cripta de una iglesia visigoda de dos plantas, que por sus dimensiones de 15 x 4,5 m, refiere una iglesia subterránea. Las Jornadas Científicas


